De alumno a docente: un eterno aprendiz

De alumno a docente: un eterno aprendiz

La historia de Facundo

21 de Marzo, 2025

En julio de 2022 se lanzaba el programa Puentes en la provincia de Buenos Aires y a inicios de 2023 darían comienzo las primeras carreras universitarias en la ciudad de Villa Gesell. Facundo Rodríguez, geselino de nacimiento, recuerda que cuando apareció la publicación en las redes sociales de la municipalidad, la posibilidad de cursar la Diplomatura en Servicios TIC que ofrecía la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) captó su atención. “Me interesó el hecho de que tuviera que ver con tecnología y las computadoras; y las materias me resultaron atractivas. Pero sobre todo me dio el ánimo que estaba necesitando para seguir avanzando en mi vida profesional”.

Para Facundo, hasta ahí, el proceso de educación formal no había sido sin contratiempos y dificultades. Terminó la secundaria con orientación en periodismo, aunque, por su gusto por las matemáticas, hubiera preferido que fuera en contabilidad, pero no había cupo en la escuela donde asistía. Esta eventualidad tuvo sus costos: se le complicó el ingreso a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata al tener que rendir física, una asignatura especialmente compleja para quienes nunca pasaron por la experiencia de cursarla durante su educación básica. Luego de dos años de intentos fallidos, al tercer año finalmente aprueba el ingreso y logra entrar a la carrera de Ingeniería en Informática. “Cursé el primer año y todo fue de maravilla. Pero durante el segundo año comencé a tener problemas económicos: trabajar y cursar se me tornaba imposible. A mitad de año tuve que abandonar porque el estrés me estaba produciendo problemas de salud. Contarlo así puede parecer fácil, pero no lo fue.” En ese momento la frustración lo envolvió todo y sintió que nunca volvería a estudiar.

Pese a todo, ese obstáculo no lo paralizó. Al tiempo llevó adelante diversos cursos en reparación de dispositivos móviles y se recibió como técnico armador y reparador de PC en una escuela privada de formación de oficios. “Desde chico me gusta descifrar cómo funcionan las cosas, desarmarlas y ver qué hay dentro. Siempre fui un poco autodidacta y ya antes reparaba artefactos.” 

Influenciado probablemente por su padre, que tiene formación como electricista, Facundo se mueve en el mundo de la electrónica y su trabajo actual consiste en la reparación de dispositivos electrónicos y computadoras y en la instalación de sistemas wifi y circuitos de monitoreo. La diplomatura impartida en el marco del programa Puentes le posibilitó sistematizar sus conocimientos y complementarlos con aquellos vinculados a los servicios digitales y las tecnologías de la información y las comunicaciones. “La experiencia en la diplo fue estupenda, aprendí muchísimas cosas, principalmente en el área de software. Me abrió las puertas para continuar estudiando en futuras carreras asociadas a estos temas, para mejorar aspectos de mi trabajo y emprender otros.” 

La importancia que representa para la ciudad de Villa Gesell una oferta académica con salida laboral inmediata es algo que Facundo destaca particularmente. Antes, para capacitarse en áreas tan competitivas en el sistema educativo de nivel superior, las y los geselinos debían desplazarse a ciudades más grandes como Mar del Plata, La Plata o incluso la ciudad de Buenos Aires. Ahora, la ciudadanía tiene a disposición la posibilidad de tener un título universitario sin sufrir el desarraigo y sin tener que destinar parte de la economía familiar para el alquiler de una vivienda lejos de casa —solo posible para una minoría privilegiada. 

La importancia que representa para la ciudad de Villa Gesell una oferta académica con salida laboral inmediata es algo que Facundo destaca particularmente. Antes, para capacitarse en áreas tan competitivas en el sistema educativo de nivel superior, las y los geselinos debían desplazarse a ciudades más grandes como Mar del Plata, La Plata o incluso la ciudad de Buenos Aires.

Es que el programa Puentes acerca a la comunidad local el derecho a la educación gratuita a través de universidades públicas de calidad, con una infraestructura edilicia, informática y de conectividad para que las y los estudiantes cuenten con todas las herramientas necesarias para un aprendizaje integral. Este es el caso de universidades como la Tecnológica Nacional o la UNQ, de la cual Facundo aprecia el profesionalismo y la dedicación de sus docentes: “Los profesores se desempeñaron de la mejor manera para que entendiéramos, y si no buscaban la forma de explicarnos mediante videoconferencia en otro momento de la semana, para que a la clase siguiente ya estuviéramos al día”. 

Pero hay algo aun más interesante y es el camino que él trazó desde su inicio como alumno del programa y el lugar al que llegó. Hoy, con 27 años, y junto a Nicolás Confetto y Julián Oviedo —los tres de la primera camada de egresados de Servicios TIC—, ya es parte del cuerpo docente de la diplomatura que lo formó. “La experiencia que me da ser profesor me abre una nueva oportunidad laboral de acá en más, con humildad para seguir aprendiendo y sin dejar de ser autocrítico para mejorar.” Su recorrido es un ejemplo de superación, un norte para más bonaerenses que quieran aventurarse en su propia travesía.

Para Facundo, lejos de desanimarlo, los tropiezos que le puso la vida significaron una gran oportunidad. Y fue lo suficientemente testarudo como para no rendirse y mantener encendida la llama del eterno aprendiz que todo lo quiere descubrir. Ese que desde pibe se entusiasma con solo saber cómo funcionan las cosas y ver qué hay dentro.